Málaga, capital del piano

Jun 19, 2025

Una estrella fugaz llamada Mari-Eli

© Samuel Pereira

Lugar: Teatro Cervantes. Málaga.
Formato: Concurso de piano
Programa: Concierto para piano n.º 1 en mi menor Op.11, de F. Chopin; Concierto nº 1 Op. 23 en Si bemol menor, de P. I. Tchaikovsky y Concierto nº 4 Op. 58 en Sol mayor, de L. v Beethoven.
Intérpretes: Solistas: Elzbieta L. Dvarionaité; Bogdan Dugalic y Nikit Lukinov. Orquesta Filarmónica de Málaga. Dirección: Dorian Keilhack
Fecha: 15-06-2025.

Por: Alejandro Fernández

Tras el recital inaugural de la mano de Sergei Babayan en la inauguración del Segundo Concurso Internacional de Piano Ciudad de Málaga, llegaba el turno este domingo pasado a la gala final de esta segunda edición. En esta última edición han participado veinticuatro intérpretes que a lo largo de la semana pasada fueron pasando las distintas semifinales hasta la terna final conformada por la panista lituana Elzbieta L. Dvarionaité, el serbio Bogdan Dugalic y el ruso Nikita Lukinov.

En programa tres grandes páginas concertantes del repertorio pianístico con Chopin, Tchaikovsky y Beethoven como autores seleccionados por los finalistas, todos ellos acompañados por los profesores de la Orquesta Filarmónica de Málaga y la atenta batuta del polifacético maestro Dorian Keilhack.

Pocos minutos después de las seis de la tarde y tras los saludos protocolarios llegaba el turno del primero de los finalistas, en este caso con Elzbieta L. Dvarionaité de la mano de F. Chopin y su Concierto para piano nº 1, página de un romanticismo temprano, pero que se distingue especialmente por su particular hilado que evoca el repertorio en pequeño formato tan divulgado y al mismo nivel que sus hermanas mayores con especial inclinación hacia la expresividad, algo que extrañamos en la lectura de de E. Dvarionaité, si bien el primer tiempo lo resolvió con buen nivel técnico e intención. En el segundo tiempo se extrañó un mayor sentido lírico que en ocasiones demandaba emotividad y que corrigió en un brillantísimo tercer tiempo enérgico, medido y resuelto con gran virtuosismo.

Una estrella fugaz llamada Mari-Eli

© Samuel Pereira

Tras un breve descanso llegó el turno del serbio Bogdan Dugalic – ganador de esta segunda edición del Concurso Internacional de Piano Ciudad de Málaga- que se enfrentaba a una página tan monumental como comprometida, tan desafiante como colorista: el opus 23 de P. I. Tchaikovsky. Dugalic supo combinar virtuosismo y la suficiente tensión para conducir el material temático del concierto con la complicidad de los profesores de la Filarmónica. El pianista serbio se proclamó vencedor, estableciendo una clara y evidente distancia respecto a sus otros dos competidores.

  1. Dugalic sí mostró mayor pulcritud al pautado ante la necesidad de manejar la grandiosidad orquestal y la presencia constante y singular del teclado, todo ello orlado de precisión rítmica y control dramático. Cabe destacar la delicadeza del capítulo central en constante diálogo entre el teclado de Dugalic y los atriles de la OFM. La tensión acumulada escapó como torrente en un tiempo final lleno de vigor, altura técnica y color orquestal.

El tercer finalista en competición fue el ruso Nikita Lukinov quien se enfrentó al cuarto concierto para piano de L. V. Beethoven. En primer lugar, hizo gala de madurez, la técnica con la que se presupone a quien sube a un escenario, pero ¿qué demostró con la intuición con la que abordó el piano de Nikita Lukinov al genio de Bonn? Un concierto pensado, contrastado en los pasajes líricos y episodios dramáticos decididamente expresivos, especialmente en el segundo movimiento de rubato justo, fraseo flexible y sin perder en ningún momento la claridad de los motivos.

Una estrella fugaz llamada Mari-Eli

© Samuel Pereira

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