Genesis Moreno: “A la música no puedes engañarla: muestra lo mejor y lo peor de ti»

Mar 23, 2026

Génesis Moreno, soprano venezolana de bel canto durante su entrevista en España

© Graciela Olzon

  • Tras el debut en España de Génesis Moreno, que ha dejado una huella indeleble por su dominio del bel canto y una sensibilidad dramática que huye de los arquetipos, la soprano venezolana se ha situado en el punto exacto donde la técnica depurada se encuentra con la honestidad emocional, artística y técnica. 
  • En vísperas de su encuentro con la espiritualidad de Bach y Mozart junto a la Orquesta Filarmónica de Málaga, conversamos con quien es algo más que una revelación.  Una artista que entiende que, en el canto, en general, y la ópera, en particular, el verdadero instrumento es el ser humano en su totalidad.

Autor: Alejandro Fernández

Génesis, aunque tus inicios son fruto del trabajo en el Sistema de Venezuela, no es hasta tu etapa en el Estudio de Ópera de Bellas Artes en México cuando tu carrera termina de eclosionar. ¿Qué te aporta el canto que no encontraste en el violonchelo?

Yo hablaría más bien de todo lo que me aportó haber estudiado antes el violonchelo como cantante. Definitivamente practicar un instrumento desde temprana edad te hace más sensible, y la sensibilidad está directamente conectada con la musicalidad, además del entendimiento como músico, individual y como parte de una orquesta. Creo que por esto como cantante no me veo como un elemento externo, sino como parte de un todo, parte de la escena, de la orquesta, del coro. Cantar me aporta más en que me hace más feliz que tocar el violonchelo, pero al final también soy un músico y aunque podría decir que mi instrumento es mi voz, realmente mi instrumento soy toda yo porque, como cantantes de ópera, somos todo nuestro ser, cuerpo, mente y voz en acción.

Tu debut en España ha destacado por una clara inclinación hacia el bel canto y la coloratura, logrando unificar a crítica y público en roles que basculan entre la frescura de Je veux vivre y el drama de la escena final de Roméo et Juliette. ¿Cómo es tu proceso interno para la construcción de un rol?

Siempre que me siento frente a un nuevo personaje trato de buscar entre líneas su profundidad, humanizarlo. Podríamos pensar por ejemplo que Gilda es «muy ingenua» o Adina un poco «caprichosa» pero eso sería minimizarlas y los seres humanos a veces somos un poco ingenuos o caprichosos, pero también somos un montón de colores más. Y creo que esto es en parte lo importante de construir un personaje para que el público así lo crea y lo sienta. Además, soy una mujer que interpreta mujeres. Somos poderosas, sensibles, fuertes… Esto me da miles de posibilidades dentro de los roles que canto y siempre busco honrar a cada mujer a la que doy vida.

Génesis Moreno, soprano venezolana de bel canto durante su entrevista en España

© Graciela Olzon

¿Cómo gestionas la presión de ser señalada como la gran revelación lírica del momento? ¿Influye esta etiqueta de alguna manera en tu disciplina y estudio diario?

Creo que el trabajo diario del cantante siempre debe ser el mismo, en pro de mejorar y siempre avanzar. Algunas veces te señalarán como la mejor, en otras que lo estás haciendo mal y en muchas ni hablarán de ti y esta es la presión real con la que debe saber lidiar el cantante, mantenerse enfocado en la meta en las altas y las bajas. Somos seres humanos y la batalla del cantante en su mente suele ser muy dura. Yo prefiero refugiarme en que soy solo una mujer con la bendición de poder hacer lo que más ama en la vida y de entregarlo al público desde el amor y el agradecimiento. Siempre hay cosas que mejorar y busco mantener mi corazón abierto a seguir creciendo y esto me ayuda a lidiar con la presión.

Tu madre utilizó el arte como un refugio frente a la violencia en entornos complejos como Petare. ¿Mantienes hoy ese compromiso personal y social por encima de lo estrictamente técnico-artístico?

El arte te refugia de muchas cosas, pero también te expone a otras. Yo diría que mi refugio es Dios y el amor y esto también me lo enseñó mi madre. Entender que soy una cantante pero que sigo siendo yo y que Génesis y «la cantante» merecen que se las cuide por igual. Mi familia y mis amigos me ayudan a mantenerme conectada con la realidad y enfocada en mis metas y para mí esto es el verdadero refugio frente a lo técnico-artístico.

Para ti, personalmente, ¿la música es un lugar donde refugiarse o una herramienta de expresión pura?

Solemos romantizar la música, pero ella te expone. A la crítica, a tener que vivir en constante aprendizaje – algo que no nos gusta demasiado porque parece que estar aprendiendo siempre nos sentimos un poco tontos y eso nos toca el ego–, te confronta contigo mismo, con tus envidias o rencores, con el «a veces no sentirse suficientemente…». Pero si la sabes abrazar te hace fuerte, humilde, más sensible y agradecida y comienzas a verla diferente, más como una forma de expresarte, como el espacio donde depositas todo lo que eres. A la música no puedes engañarla, va a mostrar lo mejor y lo peor de ti, pero tú siempre podrás elegir cómo vivirla.

Hemos visto una Juliette alejada de la fragilidad romántica tradicional y una Adina decidida y vital. Más allá de estas interpretaciones, ¿hacia qué puerto camina actualmente tu registro vocal?

Soy una mujer que siempre se está preocupando por el futuro, por tener planes claros y trabajar enfocada en ellos, pero la voz hace las cosas a su modo y no deberíamos intentar controlarla. Con mi voz he aprendido a disfrutar lo que puedo hacer hoy con ella, a dejarla libre y que con el tiempo vaya tomando sus colores y sus formas. Me emociona seguir fortaleciéndola y ver hacia dónde me lleva.

Génesis Moreno, soprano venezolana de bel canto durante su entrevista en España

© Graciela Olzon

Llegas a Málaga con un repertorio que exige una perspectiva distinta: la música sacra. Tras haber abordado páginas como la Novena de Beethoven o la Segunda de Mahler, ¿te sirven estas experiencias como guía o el programa que traes junto a la OFM exige un enfoque técnico completamente nuevo?

Mozart y Bach son un bálsamo para la voz, me atrevería a decir que hasta medicinales. Es cierto que tienen formas técnicas algo diferentes a las que habitúo en las óperas, pero son un buen paréntesis. Exigen flexibilidad, claridad, ligereza y esto siempre nos viene bien a los cantantes. Además del contenido musical de estas obras que es precioso.

La crítica te define como una cantante «instintiva y sólida». ¿Encontrará el público malagueño esas mismas cualidades en tu cita con Bach y Mozart? ¿Te sientes cómoda transitando este repertorio?

En mis tiempos como coralista canté mucho este tipo de repertorio, por lo cual no puedo evitar sentirlo muy familiar, con la diferencia de que ahora lo hago como solista. Además, la música sacra, en especial la de estos dos compositores, me conecta con mi espiritualidad, así que no la siento extraña o lejana, es más la disfruto y la siento parte de mí.

Para concluir, nos gustaría saber si volveremos a verte en los escenarios españoles la próxima temporada, tras cerrar la actual en el Teatro Principal de Palma de Mallorca.

Estoy muy contenta de que estaré la próxima temporada en España nuevamente. Siempre es un gusto volver a un lugar que me recibe con tanto cariño y por el cual tengo tanto amor y respeto.

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