
©Daniel Díaz
- La saxofonista Elisa Urrestarazu nos habla de sus inicios en la música, su formación tanto en España como en Francia, su labor como docente y su experiencia como Directora Artística de las Jornadas de Música Contemporánea de Nerja
- Elisa Urrestarazu: «En cuanto al interés por la música contemporánea está vinculado a mi instrumento por el repertorio, pero me declaro una amante del clásico»
Autor: Alejandro Fernández
Cuando piensas en tus primeros años en la música, ¿qué recuerdos, emociones o personas fueron determinantes para encender esa pasión llamada música que, si no nos equivocamos, se inició a los ocho años? Elisa, ¿existe un momento clave que te marcara e hiciera sentir que el saxofón sería parte de tu vida?
Creo que mis primeros años fueron marcados por la experiencia social del conservatorio y la banda, por sus viajes, encuentros, vivencias y amistades, gracias a las cuales ayudaron a que siguiera este camino tan largo. Tengo en mi mente a mis compañeros, profesores y centros que me han proporcionado una serie de vivencias únicas. Creo que mi momento clave se originó a raíz de recibir el Premio Fundación Musical de Málaga que me ayudó a definirme como artista y a impulsarme en mi carrera profesional. Mi experiencia en Burdeos, con mi profesora Marie Bernadette Charrier, fue determinante para apasionarme por el instrumento. Desde entonces, no concibo mi vida sin la música, sin el compañerismo asociado a los compañeros, el feedback del público…es una forma de vida apasionante y única.
A lo largo de tu formación, has estado acompañada por diferentes profesores y escuelas. ¿Cómo describirías el impacto humano y artístico que han tenido esas figuras en la evolución como intérprete? ¿Hay alguna experiencia, consejo o relación que todavía consideres fundamental en la forma de entender la música? Por cierto, ¿es fácil compaginar docencia y carrera artística?
En relación a la primera pregunta, considero fundamental el contacto con profesionales que transmiten valores humanos y profesionales, que saben identificar los puntos fuertes y débiles, que no adoctrinan y que elaboran un plan personalizado para cada uno de los estudiantes. Yo valoro al profesor que se implica, que apoya y que transmite madurez y compromiso. A lo largo de mi carrera he tenido muchos profesores involucrados, que me han ayudado a comprender el sentido de la música y, sobre todo, han sabido fomentar la motivación necesaria con este tipo de enseñanzas tan exigentes. La parte humana que debe desarrollarse con los alumnos es quizá la más importante: otorgar seguridad en uno mismo, saber encontrar el equilibrio entre ser disciplinado y poder disfrutar y, desarrollar la motivación durante las largas horas de estudio.
Por otro lado, el concepto primordial que tengo como manera de entender la música es el compromiso que tenemos con el arte y con nuestro instrumento. Involucrarse al máximo en cada cosa que emprendamos, ya sea la docencia como la interpretación. No pasar de largo como si nada, ya que es una carrera totalmente emocional y vocacional.
No es fácil compaginar la docencia con la carrera artística, máxime, cuando nosotros mismos tenemos que ejercer de gestores, productores, creadores de contenido multimedia e incluso de management. Para mí, en el momento que me encuentro (soy mamá), considero que es una tarea ardua y costosa, en la que necesitamos ayuda de entidades que nos ayuden a organizar conciertos. Por tanto, aprovecho para hacer una llamada de atención a aquellos management o gestores de conciertos que aún no conocen al saxofón.
Fuiste beneficiaría de la beca que patrocina la Fundación Málaga que te abrió la posibilidad de perfeccionar estudios fuera de la península. Vivir experiencias y proyectos fuera de España, como tu etapa en Burdeos, implica retos y aprendizajes únicos. Es inevitable pensar que esa experiencia te transformó, no solo como músico, sino también a nivel personal. ¿Qué descubriste por ti misma o de la música durante ese periodo lejos de casa?
Descubrí un lugar fantástico para oír todo tipo de música. Es un país que tomo como ejemplo (Francia) cuya filosofía cultural se sustenta en subvencionar todo tipo de expresiones musicales, apoyando a los artistas de nueva creación y grupos o solistas. Además, existe un elevado respeto por el arte. Estos elementos me llamaron poderosamente la atención y es algo que echo en falta en nuestro país. Asimismo, los artistas son valorados y se ve reflejado en el elevado número de ayudas y becas.
En cuanto a lo personal, mis vivencias en el extranjero supusieron un cambio radical en mi vida: ampliar las miras, escuchar otros artistas, madurez y analizar las perspectivas desde otro punto de vista. Fueron innumerables experiencias positivas que me transformaron profundamente, ya que, a raíz de estos conocimientos, cambié mi forma de ver la música.

©Daniel Díaz
Tu formación y experiencia humana te presentan como un referente en la interpretación del saxofón en nuestro país, con un compromiso especial con la investigación y difusión del repertorio compuesto por mujeres. ¿Cómo influye tu experiencia como mujer intérprete en la labor docente y especialmente al visibilizar el repertorio de compositoras contemporáneas?
Es cierto que mis compañeras y yo hemos tenido claro abordar el trabajo de compositoras por varios motivos. En primer lugar, por su calidad. En 2019 grabé con Cornelia Lenzin Women composers prestando atención a las excelentísimas compositoras del XIX, algo realmente extraordinario como el lenguaje de Clarke, Schumann, Decruck, Jolas, Maurice, Beach. No la elegimos por ser mujeres, insisto, sino porque nos cautivaba su elevado nivel. Posteriormente, seguimos incluyendo en nuestros programas, estrenos de compositoras actuales, de manera que pretendimos que al menos un 50% del proyecto o programa incorporase a mujeres que acreditan mucha calidad. No emprendemos esta acción por cuotas, sino porque creemos que así debe ser.
Has participado en varios concursos y festivales. ¿Podrías valorar el impacto de estas iniciativas y la influencia que han ejercido en tu carrera? Y, por otro lado, ¿tu labor docente puede ser entendida como una oportunidad para fomentar el interés de tus estudiantes por la música contemporánea?
Para mí, los concursos, tanto nacionales como internacionales, son una maravillosa oportunidad para mejorarse a sí mismo, marcar metas, ponerse a prueba y, al fin y al cabo, elevar el nivel de uno mismo, así como fomentar la autocrítica constructiva y el afán por superarse. No obstante, la otra cara de la moneda nos muestra frustración ante un mal resultado. Sinceramente, creo que siempre habría que ver el concurso como algo positivo: intercambio, desarrollo y escucha. Todo contribuye a la evolución como seres humanos en constante perfeccionamiento y crecimiento.
En cuanto al interés por la música contemporánea está vinculado a mi instrumento por el repertorio, pero me declaro una amante del clásico. Es cierto que tanto las grabaciones como algunos conciertos puede ser un medio para acercar a los alumnos a este lenguaje. Por otro lado, creo que en la mayoría de casos, los estudiantes tienen muy definidos sus gustos, pero es cierto que a través de la escucha de otros estilos se ofrecen otros lenguajes que abren la manera de concebir el discurso sonoro en un sentido muy amplio.
Elisa ¿crees que la presencia de mujeres en las programaciones musicales ha mejorado en los últimos años tanto en páginas de nuevo cuño como como en el campo de la interpretación?
Sí, creo que ha habido un movimiento muy grande emprendido y que se nota mucho esa influencia. No obstante, me gustaría remarcar que a nosotras nos gustaría que nos llamasen por nuestra calidad, no por ser mujeres y que no solo se acordasen de nosotras durante el día de la mujer para rellenar cuotas. Lo ideal sería que acudiesen a nosotras por nuestra valía a lo largo de toda la programación y no como mera estadística. Siempre apostaré por la calidad, sin mirar sexos, ese debe ser nuestro objetivo.
Sabiendo que el instrumento que defiendes es ciertamente joven, ¿con qué dificultades te enfrentas a la hora de integrar el saxofón en orquestas y ciclos de música clásica en España? ¿Cómo valorarías el interés del público español por el repertorio clásico para saxofón, especialmente cuando está muy relacionado con otro género musical como es el jazz?
Esta pregunta es muy importante para mí y para ello quiero desarrollarla bien. En primer lugar, como directora artística de un festival y como intérprete, puedo decir, tras el feedback del público al finalizar los conciertos, que el saxofón es popular, aceptado y valorado porque se ajusta a todos los lenguajes y demuestra su poder expresivo con creces con un elevado nivel. Jamás he escuchado un comentario negativo hacia nuestro instrumento, salvo comentarios en relación a nuestro repertorio. Por tanto, debo decir que: primero, es un instrumento que conecta con el público, y que, bien sea por desconocimiento o por la inercia de programar habitualmente a los mismos instrumentos, nos vemos relegados al olvido, o al no apoyo o no decantación por el saxofón (salvo en el mundo contemporáneo que es uno de los instrumentos principales).
¿Cómo influye la colaboración con artistas de otras disciplinas (danza, poesía, audiovisuales) en tu visión de la interpretación musical? Una curiosidad, ¿es la improvisación una parte importante en tu trabajo como músico?
En relación a la primera pregunta, tengo que decir que estoy siempre muy interesada en iniciar proyectos multidisciplinares. Más allá de los estudios que demuestran el interés que genera en el público a través de esas sinergias, el aporte audiovisual, tecnológico o multidisciplinar podría atrapar al público indiferente o incluso hostil, por tanto, soy partidaria de incluir este tipo de programas. Además, es muy interesante y gratificante para los agentes que intervienen en escena.
En cuanto a la improvisación, la valoro, pero únicamente la he llevado a cabo en escasas ocasiones por requerimiento de la pieza (obras donde este recurso era el motor de búsqueda principal para el compositor). No suele ser mi modus operandi (suelo ser una artista analítica con poca experiencia en improvisación), y tampoco suelo elegir obras en las que tenga que improvisar. Me decanto por el lenguaje escrito.

©Daniel Díaz
En tu carrera como solista has recorrido festivales, concursos, muchos escenarios y también has debido afrontar el esfuerzo de las obligaciones del día a día y todo lo que comporta de sacrificios familiares y personales. Desde tu experiencia, ¿cómo compaginas el equilibrio entre los sueños y proyectos que te ilusionan y el coste de tantas horas de estudio y dedicación?
Ahora mismo no está siendo fácil poder gestionar los conciertos, las clases de conservatorio y mi pequeño hijo de casi dos años. Espero que con el tiempo vaya consiguiendo ese ansiado equilibrio, pero es cierto que las clases requieren mucha energía, tiempo y dedicación en detrimento de la vida artística que también exige mucha constancia y esfuerzo. Ahora estoy reduciendo el número de conciertos, pero me gustaría volver a retomarlo cuanto antes. Me siento muy intérprete, además de profesora.
Llegamos al final de este pequeño encuentro y antes de concluir quisiéramos conocer tus próximas citas, estrenos y especialmente si las jornadas de música contemporánea que coordinas van a tener continuidad en una próxima cita.
¡Sí! Afortunadamente, durante la tercera semana de febrero, daremos comienzo a las IV Jornadas de Música Contemporánea de Nerja, un proyecto muy importante para mí. Hemos conseguido una gran afluencia de público, pese a ser un género que, digámoslo de alguna forma, no «llega» a un público mayoritario. Es muy gratificante la gestión de este tipo de proyectos en los que se originan muchas vivencias con diversos artistas. Si bien es cierto que al comienzo me costó dar el paso de hablar con las instituciones (por mi timidez), he llegado a encontrar el equilibrio en la gestión.
En cuanto a mis proyectos, tengo próximamente la grabación de algunas piezas contemporáneas con Ignacio Torner, así como continuar con el proyecto cuadros con Cornelia Lenzin, realizar conciertos de música antigua con mi compañero Antonio del Pino y estrenar el proyecto Guernica con el quinteto de cuerda Ars Nova.
Artículos relacionados
Genesis Moreno: “A la música no puedes engañarla: muestra lo mejor y lo peor de ti»
© Graciela Olzon Tras el debut en España de Génesis Moreno, que ha dejado una huella indeleble por su dominio del bel canto y una sensibilidad dramática que huye de los arquetipos, la soprano venezolana se ha situado en el punto exacto donde la técnica depurada se...
Margot: la mujer que desafió a la tradición y terminó olvidada en un cajón.
© Biblioteca Juan March (Madrid) El director de orquesta Salvador Vázquez y la soprano Berna Perles nos hablan de lo que significa rehabilitar por parte de la Orquesta de Córdoba un proyecto para la lírica española como Margot de Joaquín Turina. Salvador Vázquez:...
Ainhoa Arteta: «Los críticos más severos somos nosotros mismos»
Foto: Cortesía de la artista La soprano Ainhoa Arteta nos habla de su pasión por el canto, sus principales roles y de cómo ha evolucionado su voz y arte a lo largo de su exitosa carrera. Ainhoa Arteta: «Alfredo Kraus me dijo: «A la voz hay que escucharla y jamás...



